Actualmente los niños tienen a su alcance infinitos medios de distracción, entretenimiento y esparcimiento: televisión, videojuegos, internet, etc… Casi podríamos decir que están sobreestimulados. Esto trae muchos aspectos positivos como el temprano desarrollo de los sentidos. Sin embargo, también trae consecuencias negativas entre las que podríamos destacar la falta de concentración en actividades más serias.
La concentración es fundamental en el proceso de desarrollo y aprendizaje de cualquier persona, ya que es la clave del éxito para conseguir las metas que nos proponemos. Un niño/a no puede concentrarse de forma automática, hay que trabajar y desarrollar diferentes capacidades y habilidades para que logre alcanzar la concentración. Por esto, es necesario ayudar a nuestros hijos a aprender a concentrarse desde muy temprana edad.