El jet lag ocurre porque el reloj interno del cuerpo (sueño y vigilia), o ritmo circadiano, no está sincronizado con la nueva zona horaria de destino. Y, además, se le suma el propio cansancio que producen los viajes largos y los cambios de rutina de la vida diaria. De esta manera… el jet-lag produce cansancio, dolor de cabeza, malestar generalizado, irritabilidad, sueño, descomposición, etc…