El rábano negro, además de su riqueza en vitaminas y oligoelementos, destaca por su contenido en una esencia sulfurada (isotiocianato de sulfurafeno) que le confiere una acción drenante y detoxificante hepática, que facilita la eliminación de sustancias tóxicas para el hígado. Además posee una acción colerética y colagoga.
La alcachofa, posee una acción hepatoprotectora, colerética y colagoga, por su contenido en cinaropicrina y cinarina. Así mismo posee una acción reguladora de la tasa de colesterol en sangre.
El Desmodium, por su contenido en alcaloides indólicos, posee una acción específica reguladora de los niveles de transaminasas y protetora hepática.
El cardo mariano, confiere a Biotransamin una acción regeneradora de la célula hepática y reguladora también de los niveles de transaminasas. Por otro lado, posee además una acción hemostática o antihemorrágica.